Publicado: 21 de Noviembre de 2018

La rotura de la correa de distribución es causa de una de las “averías caras” más frecuentes que deben de afrontar los propietarios de automóviles. Al igual que las averías del volante bimasa, en ocasiones ocurre de forma imprevisible, pero en otros muchos casos podría haberse evitado. Aprende con nosotros como minimizar los riesgos.
El fabricante de tu vehículo te recomendará un kilometraje máximo que debes recorrer antes de cambiar la correa (que oscilará entre 60.000 y 160.000 km, aproximadamente). En caso de que nos movamos frecuentemente en entornos urbanos deberemos acortar este kilometraje en un 20%, ya que la correa está “funcionando” aunque el coche no recorra kilómetros (por ejemplo en atascos, semáforos, pasos de peatones, etc.
Un ejemplo claro: si el fabricante dice que hay que cambiar la correa cada 120.000 km, no es lo mismo recorrerlos en 5º velocidad a 2.000 RPM por autovía a 120 km/h que recorrerlos en ciudad a lo largo de miles de arranca-para sin pasar de velocidad en trayectos cortos.